Monday, November 30, 2009

CANDIDATO A JEFE DE GOBIERNO DEL D.F. I

Se cumplen tres años de ejercicio del actual Jefe de Gobierno del Distrito Federal y la Ciudad de México continúa en una situación casi desastrosa. Sigue siendo contemplada solo como el botín para políticos piratas que llegan a ver como la saquean desde los puestos que ocupan, mientras el ciudadano común y corriente sufre las consecuencias de la arbitrariedad y la corrupción que reina y campea a su alrededor. El problema mayor es que la Jefatura de Gobierno es solo contemplada como escalón para la ambición de llegar a ocupar la silla mayor, La Silla Presidencial.


Esa ambición de poder es uno de los principales frenos para no hacer, para no tomar decisiones determinantes que permitan desarrollar o implementar acciones reales de mejoramiento socio económico y urbano, puesto que en muchos casos se afectaría a terceros, aun cuando estas acciones sean de alto beneficio para la mayoría de los habitantes de la ciudad, en otras palabras, se cuida más el clientelismo que favorece el probable voto hacia el futuro, que la necesidad real de un mejoramiento de vida de la ciudadanía.

La simpleza de esta situación me llevó a pensar en lo que pasaría si un ciudadano del montón, un ciudadano tan común y corriente como todos los que componemos esta gran mayoría afectada por toda esa incapacidad de gobernar, de pronto sintiera la necesidad de llegar a ocupar esa Jefatura de Gobierno, preocupado principalmente por el bienestar de sus conciudadanos, sin pretender llegar posteriormente a la Silla Mayor, haciendo totalmente a un lado aquélla famosa oración exageradamente socorrida por los políticos de carrera, que reza “Señor no me des, solo ponme donde hay, que yo me encargo de lo demás”.

De pronto, esto parece el argumento de una novela política desarrollada por Luis Spota o el mal sueño después de una noche fría pre-invernal de insomnio en la que se analizan locamente los acontecimientos que se viven día con día. Así que empecemos.

El primer punto es llegar a ser candidato para ocupar el puesto, para esto es necesario –según las reformas que se han hecho a la Constitución-, formar parte de un partido político, sin embargo la mayoría de los habitantes de la ciudad ya no confían en esos organismos, principalmente por el tipo de gobernantes que han producido, así que habrá que ver la forma de librar esa serie de candados impuestos por ellos mismos, que limitan a un ciudadano común para llegar al puesto de forma libre e independiente, principalmente porque se libraría del estigma del color y por otro lado llegaría sin compromisos, los cuales hacen más mal que bien.

El siguiente punto es crear un programa de gobierno, el cual deberá contemplar la problemática existente, pero que principalmente dé soluciones lógicas y viables a esa problematica, evitando desde el inicio las promesas que no se puedan cumplir, evitando crear las expectativas tan clásicas del político actual. La argumentación y creación de estrategias de este programa se centra en la búsqueda de soluciones que amainen el daño que hacen la corrupción y el deterioro del medio ambiente, pues ambos están ligados íntimamente y son de donde nace de forma general toda la problemática existente, además de que en la medida en que se logren superar esos aspectos, se puede conseguir un mejoramiento real de la calidad de vida de la ciudadanía.

El tercer punto es el proselitismo y la conformación del equipo de trabajo, aquí también se conjuga todo el quehacer del ciudadano puesto que primero habrá que convencerlo de la viabilidad de la idea y por el otro adherir a la idea a gente honesta realmente preocupada por ejercer el buen gobierno, más que por llenar sus bolsillos.

Pero ante todo se debe realizar una campaña clara, limpia y totalmente transparente que permita al ciudadano enterarse de todo lo que se hace, informándole constantemente de forma simple y sencilla de toda la actividad que se desarrola, pero principalmente de donde aparecen los fondos y como se gastan, esto debe ser el preludio de garantía para que su confianza crezca y sepa siempre que va a tener un buen gobierno.

Puesto así y en una primera revisión, lo anterior parece una situación sencilla y simple. Se ha presentado un panorama global e incompleto de la problemática a solucionar, pero aunque semeja un sueño guajiro, se debe empezar desde un punto de vista totalmente legal que permita presentar una opción de gobierno realmente democrático para una ciudad a la que le urge tener un gobierno realmente limpio, honesto y totalmente transparente.

El desglose de todos los componentes del proyecto se iran desgranando a futuro poco a poco para que la Ciudad de México deje de ser la “Ciudad de la esperanza” incumplida y se convierta en la Ciudad del Orgullo actual.

1 comment:

La Guera Rodríguez said...

Utopia...
me he quedado con la boca abierta...en señal de sorpresa y de esperanza porque ojala se pueda lograr lo que dices.

Besos!