Thursday, January 18, 2007

¡agua!!!

El martes entramos a verificar las colindancias de una de las parcelas, antes habiamos estado en otras, durante la mañana aun había salido el sol, éste más que calentar, quemaba, sintiendose sentir como el clasico sol invernal. Entramos por un camino, mejor dicho era una brecha de tierra floja, arcillosa y chiclosa, ni siquiera podríamos hablar de que era terracería, una de las camionetas casi a la entrada se atascó, yo me había adelantado y me di cuenta cuando despues de un recorrido de casi cuatro kilometros, oia que el motor bufaba cuando intentaban sacarla.

Continúe avanzando mientras el camino se perdía entre el alto pastizal, guiandonos solo porque ahi no había arboles, uno de los muchachos decía: "¡Vamos a la selva!", la vegetación se hacía más pesada y la camioneta avanzaba dando tumbos, en algunas partes nos custodiabn los cañales. Llegamos finalmente. Bajamos y empezamos a caminar. Adelante tres de los muchachos con los machetes en mano, en parte para desbrozar y en parte como protección, previendo la sorpresiva aparición de las viboras. Empezamos a ver la ubicación de las balizadas de referencia, se saco la cinta metrica y se hicieron algunas mediciones. En tanto llegó la otra camioneta , la que habían sacado de su entrampe despues de muchos trabajos.

El sol se empezó a ocultar entre una gran cerrazón de negras nubes. Ya no nos sorprendieron los gruesos goterones que casi esperabamos, de inmediato se dio la voz de alarma. Había que llegar rapidamente a las camionetas e intentar salir de ahi aceleradamente, no convenía quedarnos si el agua arreciaba, porque el camino se pondría totalmente intransitable y no era nada conveniente el pensar lo que sucedería si nos caia un aguacero de mediana intensidad.

Ahora iba yo en segundo temino, veia como la otra, adelante, libraba los encharcamientos, el agua se quito, pero el cielo seguía negro. Pasamos a dejar a la gente que iba con nosotros en el poblado C-21, ahi otra vez el agua empezó a caer, eran como las cuatro de la tarde pero el oscurecimiento hacía pensar que fueran como las seis.

La ventaja era que ya veniamos en un camino pavimentado, salimos a la autopista y sonó mi celular, El ingeniero Solorio, me decia que le siguiera para irnos a comer, desde las seis de la mañana no habiamos probado alimento.

Llegamos al restaurante, pedimos, nos sirvieron y casi a las seis de la tarde empezó a caer un aguacero torrencial, en tanto una de las meseras nos fue a decir que la camioneta del Topografo tenía una llanta baja. La llanta estaba totalmente al suelo, era lo unico que faltaba. En tanto el agua continuaba cayendo.

Se sentía un airecillo helado y humedo, terminamos de comer y el agua seguia cayendo con la misma intensidad, la precipitación era incontenible, pasó media hora. Nosotros terminamos pidiendo bacardi con coca, hacía frio. Aun en medio del agua, salí para ir a la vulcanizadora para pedir ayuda con la llanta, llegó el hombre y desmontó la llanta, llevandosela, en tanto nosotros veiamos como a traves del estacionamiento corría toda el agua que caia.

Despues de tres bacardis y una espera inutil decidimos que lo mejor era dejar ahi la camioneta y regresar a la oficina en la mia, el topografo calculaba que llevabamos como ciento cincuenta milimetros de agua recibida y no dejaba de caer.

Al día siguiente cuando fuimos a recoger la camioneta ya no pudimos cruzar por el centro de la ciudad, las calles se encontraban totalmente inundadas despues de haber recibido 270 milimetros de agua.

Ahora toda la zona esta en el agua, algunos poblados inundados, algunos drenes han desbordado, los rios estan al limite. Esto es impresionante, porque sigue lloviendo y es jueves.

3 comments:

Anonymous said...

ya dejo de llover

wiii!!

Anonymous said...

No, es domingo. Y si, ya dejó de llover.

P.D. Ese wiii ¬¬, ¿que onda eh?

Crys said...
This comment has been removed by the author.