Aun cuando no me sentìa como candidato para un infarto, siempre pense que estaba bien preparado para afrontar una situaciòn de este tipo. Habìa leido y revisado toda la informaciòn que creì necesaria para ser utilizada en un momento dado.
Pero el problema se presentò. Hacìa varios dìas que sentìa una molestìa en el pecho, al centro del mismo, sin embargo no parecìa de cuidado, el viernes por la noche, o mejor dicho la madrugada del sabado, un dolor muy intenso me despertò, era una especie de opresiòn, no afectaba mi respiraciòn pero era bastante intenso, esto me obligo a levantarme y empezar a pasear por la habitaciòn. Al sentir el movimiento Cristi se despertò, preguntandome que pasaba, igual que siempre, le contestè que nada, se me quedo viendo y me dijo que nos ibamos al mèdico, aun asì insistì que no pasaba nada, sin embargo ella se levantò y despertò a mi hijo, me puse una chamarra sobre los hombros y salimos. La opresiòn que parecìa dolor era bastante intensa, continuaba.
Sentì como Mario manejaba rapidamente, preocupado. Llegamos a la ventanilla de admisiòn en la sala de urgencias, a la recepcionista se le dijo que traìa un dolor demasiado intenso en el pecho, sin preguntar màs y solo habiendo presentado la credencial del IMSS, entrò consultò con alguien y de inmediato se me hizo pasar. El medico que me recibio hizo algunas preguntas, anotò algo y le llamò a una de las pasantes, para que me hiciera un electrocardiograma, despues de colocarme una serie de cables por todo el cuerpo, la doctora empezò a recibir la informaciòn escrita que le proporcionaba la maquina, pasandola rapidamente al otro mèdico, me pasaron a otra camilla, y quitandome la ropa del torax prontamente una enfermera me colocò la primera aguja en la muñeca izquierda para que mi cuerpo empezara a recibir medicamentos mezclados con el suero.
Parece ser que la situaciòn no se presentaba muy bien, pues el mèdico le pidio a Cristi que le avisara a mis hijos, en tanto que a mi me decia que a lo mejor era necesario que se me trasladara al Centro Mèdico, mientras yo permanecia acostado, en tanto ya me habian desnudado por completo, sin permitir que yo me moviera. Estaba muy lastimado por el dolor, pero a la vez me encontraba como aletargado. Solo veìa que las tres gentes en uniforme blanco se movian rapidamte a mi alrededor, haciendo comentarios con preguntas y respuestas aceleradas, mientras me pasaban oxigeno y veia liquidos y jeringas en sus manos.
De ahi pase, o mejor dicho, me pasaron a terapia intensiva. Habìan logrado estabilizarme, ahora todo seria en cuidados intensivos. Pasè cuatro dias ahi y luego otros tres mas en la sala de medicina general.
Ya salì, ahora parece que tendre que ver la vida de diferente manera, esto marca un cambio, pero la experiencia aun no termina, ahora hay que averiguar cuanto daño me hizo este infarto al miocardio.
Wednesday, April 07, 2010
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